Historia de Barcelona

La ciudad de Barcelona se fundó a finales del s. I a.C. como una colonia romana, Barcino; aunque sus orígenes se remontan al final de la Edad de Bronce.

A lo largo de sus 4000 años de historia ha sido dominada por layetanos, cartagineses, romanos, visigodos, cristianos y musulmanes, los cuales nos han legado un rico patrimonio histórico y cultural.

La antigua Barcino es el precedente más inmediato de la actual ciudad de Barcelona. El núcleo urbano, estaba rodeado por murallas con 4 puertas de entrada, y ocupaba una superficie de 10 hectáreas. Hoy en día, además de los fragmentos de la muralla, pueden verse muchos vestigios de esta antigua colonia romana, como el Templo Romano (final del siglo I a.C.), en calle Paradís, La Vía Sepulcral romana (siglos I-III a.C.), en la plaza Vila de Madrid. Las torres de defensa (siglo IV d.C.), en la calle del Correu Vell y en la plaza Ramon Berenguer. Los acueductos romanos (siglo I a.C:), en la Plaça Nova. El barrio artesanal, el Museo de Historia de la ciudad (siglos II-IV) en la Plaça del Rei y el conjunto episcopal (siglos IV-VIII).

Tras la expansión medieval, la ciudad gótica se desarrolló alrededor de la Plaça de Sant Jaume. En todo el barrio pueden apreciarse restos de la muralla, y entre los monumentos más destacados se encuentran el Palau de la Generalitat, el Palau del Ajuntamient, la Plaça del Rei, el Palau Reial Major, la Església de Santa Àgata y el Palau del Arxiu de la Corona de Aragón.

Después de la derrota militar en la Guerra de Sucesión, Barcelona tuvo un crecimiento económico gracias a las fábricas de algodón y a la libertad de comercio con América.

Durante esta época, se llevó a cabo la urbanización del Raval y de la Rambla.

Durante esta época se vivieron momentos de gran agitación debido a los movimientos sociales y políticos que estaban teniendo lugar en todo el Estado.

Comenzaron las reformas urbanísticas, se derribaron las murallas y la Ciudadella militar. En 1848 llegó el primer ferrocarril.

Gracias a la exposición universal, Barcelona no sólo mejoró notablemente sus infraestructuras, sino que alcanzó una gran proyección internacional.

A finales del s. XIX empezaron a construirse numerosos centros de ocio y de actividad física, lo que convirtió a Barcelona en la capital del deporte español.

Los años de la posguerra y del régimen franquista fueron una época muy difícil para Barcelona, que se debatía entre los racionamientos y el estraperlo.

Con la llegada de la democracia, comenzó el renacimiento cultural y urbanístico, y más tarde, la celebración de los Juegos Olímpicos de 1992 fue el impulso definitivo para el desarrollo de ciudad.

El Forum Universal de las Culturas del año 2004 impulsó nuevos cambios en la ciudad, y se construyó el barrio de Diagonal Mar. Desde entonces hasta ahora, Barcelona se ha convertido en una ciudad cosmopolita y de gran proyección internacional.