Planeé un pequeño kit-kat para relajarme con mis hijos, y la elección del hotel superó mis expectativas. Todo el personal es excelente, muy amable y totalmente pendiente de las necesidades de los huéspedes. El hotel magnífico, con una amplísima habitación y una maravillosa vista al mar. El SPA me proporcionó todo el relax que buscaba, y a mis hijos les proporcionó la magia de una nueva experiencia. Aproveché para regalarme un masaje con aroma de chocolate, que me lo realizó Ester, una gran profesional, quedé nueva y oliendo a chocolate, que pasada!!!
Relajada como estaba no quise salir a cenar fuera y cenamos en el hotel, un magnífico tartar de samón y rape con unas deliciosas patatas. La calidad de la comida compensa sobradamente los 22 euros del precio del menú. La única queja es que creí que el SPA entraba en el precio de la habitación y mis hijos tuvieron que pagar 14 euros cada uno (a mi me entró el SPA con el precio del masaje). Tengo claro que cuando quiera hacer una escapadita para relajarme, VOY A REPETIR
Núria Vargas Plana